Diablo asturiano que vive en bosques y prados y que suele resultar más bromista que maligno. Se caracteriza también por tener el cuerpo de hombre de cintura para
arriba y las patas de cabra, aunque a diferencia de los trasgos y los busgosos puede cambiar de apariencia cuando le plazca, y muchas veces aparece tanto en forma de animal, como por ejemplo un caballo o un cordero, como en forma de niño.
Este diañu se dedica a engañar a los campesinos los cuales hacen una determinada
acción con la mejor intención y resulta que finalmente se dan cuenta de que es
una broma del Diañu burllón.
Cuando toma forma de caballo suele desbocarse y hacer caer al que lo monta en una charca, a veces toma forma de cordero y se mea encima de aquél que lo lleva, y frecuentemente utiliza la forma de animal doméstico o de niño para poder así entrar en la casa de algún aldeano y burlarse de él. Una vez descubierto, los campesinos pueden conjurarlo con la siguiente fórmula:
Xesús, María y Xosé,
si yes el diañu
de ti reniego,
mierda de gatu pal diañu,
vete pa la Peña

 

Al Diañu se le atribuye además, el haber escondido multitud de tesoros.
Pero aunque su faceta traviesa es la más conocida, en el occidente es un reconocido
constructor de monumentos tales como los castros y los puentes.

Recomienda esta pagina!